Nací en Barcelona en 1976. Soy piscis para los que están interesados por la influencia de los astros en nuestro comportamiento. Yo personalmente no le doy demasiada importancia, pero me gusta pensar que soy un ser bastante marino, ligada al mar por nacimiento y destino. Era buena estudiante. En contra de los prejuicios establecidos por los colegios religiosos, debo decir que en mi escuela las ideas reaccionarias eran valoradas por su valentía, coherencia y compromiso. Ahora valoro precisamente eso en un periodista. Me licencié en Periodismo en la Universidad Autónoma de Barcelona. En 1997 empecé a trabajar en TVE.
Al lugar de nacimiento apenas se le otorga importancia, al fin y al cabo es ajeno a nuestra voluntad. Sin embargo, el entorno marca y moldea caracteres. Nací en un barrio obrero a las afueras de Barcelona. La mayoría de mis vecinos eran andaluces, como mis padres, inmigrantes en la década de los sesenta. Jugaba a pichi en el callejón de al lado de casa y comprábamos en el mercado los sábados y el resto de semana en la tienda de ultramarinos del señor Florencio que a veces te regalaba alguna chuche. Así que suelo decir que soy catalana, hija de la normalización lingüística del gobierno de Jordi Pujol. Aprendí el idioma y la cultura catalana en la escuela. Ahora sé que la identidad es algo más, y desde luego, no se aprende sólo en la escuela. Nos mudamos en varias ocasiones hasta que en la adolescencia fuimos a vivir fuera de la ciudad, cerca del mar y de la tranquilidad que se respira en un pueblo. Desde que vivo entre Barcelona y Madrid es de hecho lo que más añoro, el mar.
Soy piscis y aunque no creo demasiado en los horóscopos me gusta pensar que soy un animal marino. Tengo un hermano, un montón de sobrinos y pocos amigos de esos que conoces con 10 años y te acompañan toda la vida a pesar de las mudanzas y los avatares de la vida adulta. En la actualidad no tengo abuelos y, sinceramente, se echan de menos.
Hasta la universidad, cursé mis estudios en el mismo centro escolar. Allí ya empecé a interesarme por la comunicación. Teníamos talleres de radio y televisión además de un grupo de teatro magnífico y una revista de las que leía todo el colegio. La editábamos las mayores que la pusimos en marcha con la ayuda de algún padre periodista. Esos inicios supongo que me marcaron.
Estudié Periodismo mientras colaboraba, sin sueldo, en Radio Premià, la mejor escuela que he tenido. Así que quise cursar mi beca de estudios en La Ser y cuando estaba a punto de incorporarme me llamaron de TVE. Había superado un casting y empezaba a trabajar de verdad, con contrato y sueldo y responsabilidades y delante de la cámara, ¡qué horror! A partir de ahí mi historia no es más que la de mi trabajo. Suena lamentable, pero es que mi vida gira entorno a mi trabajo y lo permito porque disfruto. Quizás llegue un día que el disfrute termine y entonces las cosas cambiarán.